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Para una primera evaluación necesitamos el historial de mantenimiento de los equipos críticos, los registros de paradas no planificadas de los últimos doce meses y la lista de repuestos que suelen fallar con más frecuencia. Con esa información armamos un mapa inicial de puntos débiles sin necesidad de instalar sensores adicionales en la primera etapa.
Una implementación típica en una fábrica mediana toma entre tres y cinco meses si el equipo interno dedica al menos dos horas semanales al proyecto. El plazo real depende de cuántos módulos se activen al inicio y de la disponibilidad de los jefes de planta para validar los flujos de trabajo. Preferimos arrancar con un módulo de mantenimiento y luego sumar inventario y producción.
El sistema organiza la información y genera órdenes de trabajo automáticas, pero las decisiones técnicas siguen siendo del equipo. Lo que cambia es la forma de registrar las intervenciones: cada técnico reporta desde una tablet qué tarea realizó, qué repuesto usó y cuánto tiempo tomó. Eso elimina planillas en papel y permite que el supervisor vea en tiempo real el avance de cada orden.
Es el escenario más común en plantas uruguayas. El ERP no depende del fabricante de la máquina: se conecta a través de protocolos estándar como OPC-UA o Modbus cuando el equipo lo permite, y para máquinas más antiguas se usa registro manual con códigos de tarea predefinidos. Lo importante es que todas las intervenciones queden en una misma base de datos, sin importar la antigüedad del equipo.
Comparamos dos indicadores antes y después de la implementación: el tiempo medio entre fallos (MTBF) y el tiempo medio de reparación (MTTR). Si el primer valor sube y el segundo baja durante tres trimestres consecutivos, hay evidencia clara de mejora. También seguimos el costo de repuestos por máquina, que suele bajar cuando las intervenciones se planifican en lugar de ser reactivas.
Sí, el contrato incluye soporte remoto con respuesta en menos de cuatro horas hábiles y una visita trimestral a planta para revisar indicadores y ajustar configuraciones. Además, cada seis meses hacemos una revisión de los flujos de trabajo con los supervisores para detectar si alguna tarea se está registrando de forma incorrecta o si conviene agregar un nuevo campo al formulario de orden de trabajo.
Respuestas directas sobre plazos, datos necesarios y soporte, pensadas para quienes están evaluando un sistema ERP en su planta. Si tu duda no está acá, escribinos a info@reussirmaviepro.com o llamanos al +598 95 568 002.
Plantas que confían en nuestro ERP
Usa nuestro módulo de mantenimiento para registrar cada intervención en prensas hidráulicas y tornos CNC. El historial completo permite planificar recambios sin detener la línea de producción.
Integró el ERP con sus sensores de temperatura y humedad en las cámaras de secado. Las alertas tempranas redujeron las pérdidas por variaciones de proceso y extendieron la vida útil de los compresores.
Adoptó la planificación de órdenes de trabajo para sus telares industriales. El seguimiento de horas máquina por equipo ayudó a equilibrar la carga entre turnos y a detectar cuellos de botella en el teñido.
Desplegó el control de inventario de repuestos críticos para sus líneas de envasado. La sincronización entre almacén y mantenimiento evita compras urgentes y mantiene los equipos operativos durante la zafra.
Utiliza el registro de parámetros de corte para sus sierras principales. Con los datos históricos, el equipo técnico ajusta la velocidad de avance según el tipo de madera y reduce el desgaste de las cuchillas.
Implementó la trazabilidad de mantenimiento para sus sistemas de frío y cintas transportadoras. Cada tarea queda asociada a un operario y a un equipo, lo que facilita las auditorías internas y la mejora continua.
Referencias de plantas que ya corren sus procesos de mantenimiento y producción sobre la plataforma Reussirmaviepro. Sin cifras infladas: solo el registro de lo que cambió en el piso de fábrica.